← Volver a las guías
Enseñar inglés a niños: 10 actividades divertidas

24 octubre 2026

Enseñar inglés a niños: 10 actividades divertidas

Enseñar inglés a los niños puede transformarse en una experiencia divertida y estimulante, especialmente cuando se utilizan juegos, canciones y actividades creativas. Durante la infancia, de hecho, el aprendizaje de una lengua extranjera puede favorecerse por la curiosidad, la repetición y las ocasiones de escucha y conversación.

El objetivo no es hacer memorizar largas listas de vocabulario, sino ayudar a los niños a familiarizarse con el inglés de manera natural, asociando las nuevas palabras a imágenes, movimientos, objetos y experiencias cotidianas.

Aquí hay 10 actividades para proponer en casa, en la escuela o durante los momentos de juego.

1. Aprender inglés con flashcards

Las flashcards son tarjetas ilustradas que permiten asociar una palabra en inglés con su imagen. Son particularmente útiles para aprender los nombres de los animales, los colores, los números, los alimentos y los objetos de uso cotidiano.

Por ejemplo, mostrando una tarjeta con un gato, se puede decir: «Cat! What is it?». El niño puede repetir la palabra y, cuando adquiere mayor confianza, intentar responder de forma autónoma.

Para hacer la actividad más atractiva, se pueden esconder las tarjetas en la habitación e invitar al niño a buscarlas pronunciando el nombre del objeto en inglés.

2. Cantar canciones en inglés

Las canciones son una herramienta efectiva para familiarizarse con la pronunciación, el ritmo y las expresiones más comunes de la lengua inglesa.

Entre las más conocidas encontramos Head, Shoulders, Knees and Toes, ideal para aprender las partes del cuerpo, e If You're Happy and You Know It, que permite asociar las palabras a los movimientos.

Se puede escuchar la canción juntos, cantar el estribillo y acompañar cada palabra con un gesto. Repetir la misma canción en momentos diferentes ayuda a los niños a recordar las expresiones sin vivir la actividad como una lección tradicional.

3. Jugar a Simon Says

Simon Says es la versión en inglés del juego «Simón dice». Un adulto imparte órdenes simples y el niño debe ejecutarlas solo cuando la frase comienza con «Simon says».

Algunos ejemplos son:

  • Simon says: touch your nose.
  • Simon says: jump.
  • Simon says: clap your hands.
  • Simon says: turn around.

El juego permite aprender verbos de movimiento y partes del cuerpo, desarrollando al mismo tiempo la escucha y la comprensión oral.

Para los más pequeños, es aconsejable comenzar con pocos órdenes e ir aumentando gradualmente la dificultad.

4. Organizar una búsqueda del tesoro en inglés

Una búsqueda del tesoro transforma el aprendizaje en una aventura. Se pueden esconder diversos objetos en casa y proporcionar pistas simples en inglés.

Por ejemplo:

«Find something red» u «Look under the table».

El niño deberá comprender las instrucciones y encontrar el objeto correcto. Para hacer el juego adecuado para principiantes, se pueden utilizar imágenes, colores y gestos como apoyo.

Esta actividad es útil para repasar el vocabulario e introducir gradualmente las preposiciones de lugar, como in, on y under.

5. Leer libros ilustrados en inglés

Las historias ilustradas ayudan a los niños a entrar en contacto con la lengua a través de personajes, situaciones e imágenes fácilmente reconocibles.

Es posible elegir libros con frases breves y palabras repetidas, leer lentamente e indicar las ilustraciones mientras se pronuncian los vocablos.

Durante la lectura, se pueden hacer preguntas simples como «Where is the dog?» u «What colour is the ball?».

No es necesario traducir cada palabra. Es preferible ayudar al niño a comprender el significado a través del contexto, las imágenes y la entonación.

6. Dibujar y colorear siguiendo instrucciones en inglés

Las actividades artísticas ofrecen una ocasión para aprender los colores, las formas y los objetos.

Se puede pedir al niño que dibuje una casa, un animal o un paisaje, proporcionando instrucciones como:

  • Colour the sun yellow.
  • Draw a blue house.
  • Paint the tree green.
  • Draw three red flowers.

De esta manera, el niño escucha el inglés y lo utiliza concretamente mientras crea algo personal.

La actividad puede adaptarse a la edad: los más pequeños pueden limitarse a reconocer los colores, mientras que los mayores pueden seguir secuencias de instrucciones más complejas.

7. Jugar a la memoria con palabras en inglés

La memoria es un juego simple de organizar incluso con materiales preparados en casa.

Se pueden realizar parejas de tarjetas con la misma imagen o emparejar una imagen con la palabra en inglés correspondiente. Por ejemplo, una tarjeta muestra un perro y la otra la palabra dog.

Cada vez que el niño voltea una tarjeta, puede pronunciar el vocabло en voz alta. Cuando encuentra una pareja, también puede intentar formular una frase breve, como «It's a dog».

El juego estimula la memoria visual, la concentración y la recuperación del vocabulario.

8. Simular situaciones cotidianas

El juego de rol permite utilizar el inglés en contextos realistas. Se puede organizar un pequeño supermercado, un restaurante, una tienda de juguetes o una visita al médico, eligiendo situaciones familiares al niño.

En el juego del restaurante, por ejemplo, un participante puede interpretar al camarero y otro al cliente.

Las expresiones a aprender podrían ser:

  • Hello!
  • Can I have an apple, please?
  • Here you are.
  • Thank you!
  • You're welcome.

Los diálogos pueden escribirse en cartulinas o acompañarse de imágenes. Con el tiempo, se puede animar al niño a improvisar nuevas respuestas.

9. Aprender con plastilina y trabajos creativos

La plastilina, el papel de color y los materiales reciclados pueden convertirse en herramientas para aprender nuevas palabras.

Se pueden crear animales, frutas, números y letras, pronunciando el nombre en inglés de cada objeto durante la realización.

Por ejemplo, construyendo un pequeño zoo, se pueden introducir palabras como lion, elephant, monkey y giraffe. Posteriormente, el niño puede presentar sus creaciones utilizando frases simples, como «This is a lion».

Esta actividad es particularmente adecuada para niños que aprenden mejor a través de experiencias prácticas y manipulativas.

10. Crear una rutina diaria en inglés

No es necesario dedicar cada día una hora completa al estudio. Incluso breves momentos de exposición a la lengua pueden ayudar a consolidar lo que se ha aprendido.

Se pueden introducir pequeñas rutinas, como saludarse en inglés por la mañana, contar los escalones, nombrar los alimentos durante la merienda o describir el tiempo.

Algunas expresiones útiles son:

  • Good morning!
  • How are you?
  • What day is it today?
  • It's sunny!
  • See you tomorrow!

Lo importante es mantener la experiencia agradable y repetir las expresiones en contextos significativos, sin transformar cada momento en una verificación.

Cómo elegir las actividades según la edad

Las actividades deben ser adecuadas a las capacidades e intereses del niño.

De 3 a 5 años: se recomiendan juegos motores, canciones, imágenes, colores y actividades sensoriales, con instrucciones breves y repetitivas.

De 6 a 8 años: se pueden introducir búsquedas del tesoro, memoria, libros ilustrados, juegos de rol y simples preguntas y respuestas.

De 9 a 11 años: son adecuados juegos en equipo, breves diálogos, pequeños proyectos creativos, historias para inventar y actividades que estimulen la conversación espontánea.

Estas indicaciones son orientativas: el nivel de inglés, la personalidad e intereses individuales cuentan más que la edad cronológica.

Ejemplo de lección de inglés de 30 minutos

Para organizar un encuentro breve y dinámico, es posible alternar actividades diferentes:

1. 5 minutos – Saludos y conversación: «Hello! How are you?».

2. 5 minutos – Flashcards: presentación y repaso de cinco palabras.

3. 10 minutos – Juego principal: Simon Says o búsqueda del tesoro.

4. 5 minutos – Actividad creativa: dibujo o coloración siguiendo instrucciones en inglés.

5. 5 minutos – Repaso final: repetición de palabras y saludo conclusivo.

La duración puede reducirse para los niños más pequeños o aumentarse si el niño está particularmente involucrado.

Conclusión

Enseñar inglés a los niños no significa solo proponer ejercicios de gramática o memorizar vocabulario. Significa crear ocasiones para escuchar, comprender y utilizar la lengua a través de experiencias agradables.

Canciones, juegos de movimiento, libros ilustrados, actividades artísticas y simulaciones de la vida cotidiana permiten hacer el aprendizaje más accesible y atractivo.

La mejor estrategia es alternar actividades diferentes, respetar los tiempos del niño y valorar cada pequeño progreso. De esta manera, el inglés puede convertirse en una parte natural del juego y de la cotidianidad.